martes, 22 de noviembre de 2016

El anillo de compromiso no es sólo para "apartar"


Y que me da el anillo de compromiso!!!


Claro!, ese anillo que estaba más que esperado. Por fin voy a sacar el vestido de novia de la cajuela, voy a cambiar mi estado en fb y voy a organizar la boda, la despedida de soltera, la luna de miel, buscaremos casa, uff.. cuántas cosas por hacer.

-Cómo no sonó en ese momento una chicharra que nos despertara y nos despabilara un poco o un mucho-.

El anillo de compromiso se da para adquirir una promesa de matromonio;  pero de lo que no se habla es del compromiso que se adquiere precisamente con el matrimonio. Yo preguntaría antes de aceptarlo o darlo.   Define "COMPROMISO" porque comprometerse a casarse, es muy sencillo, lo realmente importante es el compromiso que se adquiere una vez casados.

Podemos encontrar la siguiente definición:

DERECHOS Y OBLIGACIONES DERIVADOS DEL MATRIMONIO - CODIGO CIVIL FEDERAL MEXICANO
...estos contratantes se deben fidelidad recíproca, ambos deben colaborar para la adecuada educación de los hijos, ambos deben colaborar económicamente para los gastos que implica la familia, ambos han de evitar que el matrimonio se disuelva, debe haber entre ellos mutuo respeto y ayuda, etcétera (artículos 162-177 del Código Civil para el Distrito Federal y cánones 1135 y 1136 del Código de Derecho Canónico).

Bueno, realmente le falta mucho por incluír en los derechos y sobre todo obligaciones - compromisos - que cada uno adquiere. Pero no te asustes, para eso hice este blog y a lo largo de él vamos a tocar esos temas.

Cuando las niñas sueñan con casarse, lo hacen pensando principalmente con el día de su boda, incluso me atrevería a decir que la boda y su organización se convierte en el tema principal del que habla la pareja y la familia una vez hecho el compromiso; no está mal compartir esa emoción pero no olviden que eso es sólo una etapa que representa el final del noviazgo y el inicio de una nueva vida: el matrimonio y ése es el que de verdad requiere compromiso

Es por eso que en esta ocasión quisiera exhortarte a reflexionar sobre las verdaderas razones por las que estás feliz de tener un anillo de compromiso, o de darlo o de aceptarlo,  y lo ideal es que tu pareja reflexione los mismo. Así que les pido realizar la siguiente tarea con la mayor honestidad y objetividad posible. 


TAREA 1 :

Cada uno por separado y sin copiarse o comentar nada. 
Define con tus palabras COMPROMISO en una hoja.  Indica a qué te comprometes así como las expectativas de compromiso que tienes por parte de tu pareja a partir de que unen sus vidas. 

Una vez terminado el ejercicio, compártelo con tu pareja y hablen al respecto. Si hay diferencias, es el momento de negociar y hacer acuerdos, incluso por escrito. 

La pregunta más importante ¿A qué te comprometes para ti mismo(a)? Es decir ¿Cuáles son los compromisos que tienes para ti? Escríbelos y conserva tu respuesta. Te servirá mucho. Es opcional si lo quieres compartir con tu pareja, lo importante es que no los olvides tú.


Creado y escrito por R. María Aguijim

lunes, 23 de mayo de 2016

¿Te quieres casar?



Soy una mujer en sus 40's, madre, esposa -casada por segunda ocasión, empleada y ama de casa. Me gusta mucho lo que hago, amo mi vida y toda mi experiencia de vida; esto no quiere decir que haya sido 100% feliz todo el tiempo, sin embargo precisamente esas experiencias en las que fui menos feliz me dejaron aprendizajes y experiencias que me hicieron la mujer que ahora soy, y sabes qué?, no cambiaría absolutamente nada.

Supongo que te habrá sorprendido leer que estoy casada por segunda ocasión, tal vez hasta te sentiste un poco decepcionado, pero dame una oportunidad, - dicen que echando a perder se aprende- es broma. Tuve una relación de noviazgo por muchos años y estuve casada por 4 años con sus altas y sus bajas, el saldo es evidente. Me caí, me levanté, durante años fui una mujer felizmente divorciada, aunque prefería decir "soltera" porque no existe el estado civil "divorciada", además de que me suena una etiqueta de víctima" con la que no comulgo. Mantengo una relación sana y civilizada con el padre de mi hijo a quien le estoy agradecida por el gran ser que entre los dos hicimos. Con todo lo que aprendí y lo que sigo aprendiendo, podría decir que llevo un matrimonio sano, de amor maduro, consciente y comprometido. Siento que me casé por las razones correctas. Ahora, te digo algo: es más difícil tener un matrimonio donde uno o ambos han sido casados previamente, que cuando todo es nuevo y no hay hijos de por medio. De hecho también tengo un blog de Familias Ensambladas, pero precisamente la idea de hacer este blog, es para evitar que lleguemos a eso, no porque sea malo, al contrario, una Familia Ensamblada es una familia al final de cuentas, y tener una familia es una bendición; sin embargo, veo que cada vez aumentan más las cifras de divorcios, de niños abandonados por sus padres, uno o ambos, que están al cuidado de los abuelos o algún familiar caritativo, que no encuentran su lugar en la familia ni en la sociedad, que no tienen valores, que no tienen aspiraciones, que no creen en la familia, en el matrimonio, en Dios, en una palabra, que sufren y que están perdidos.  Y por ellos principalmente es por quien escribo, porque quiero evitar que esta sociedad que se renueva con cada generación, sea una sociedad de pudredumbre como tristemente lo estoy notando.

Este blog surgió de la necesidad que veo en la sociedad joven de tener una guía, una idea, un consejo o plática de lo que realmente es el matrimonio y la responsabilidad que conlleva unir dos vidas, esperando que sea hasta que la muerte los separe. Yo fui una de esas personas que no medí esa responsabilidad, aunque creí que si, y por eso quiero, si me lo permites, abrirte un poco los ojos o compartir contigo, no mis experiencias, pero si mis aprendizajes, esperando que puedas visualizarte tú y tu pareja a fin de prever las situaciones que pudieran darse en su vida matrimonial y que probablemente aun no han tomado en cuenta.

Es muy importante que lo que aquí escribo se comparta en pareja. Cuando sólo es uno de los dos quien toma conocimiento y consciencia, la balanza inevitablemente se va hacia un lado, se desequilibra, y sobre todo, cuando se adquiere conocimiento, se adquiere también la responsabilidad de actuar; no podemos ser negligentes o saber que podemos hacer algo bien y hacerlo mal o mediocremente bien cuando ya sabemos cómo hacerlo correctamente. Es un blog donde tu participación es bien importante, porque te ayudará a reconocer aquellas áreas donde tendrán que trabajar un poco o mucho para no ver en peligro la estabilidad de su matrimonio.